La olvidada de Olga

olgaenunsillonAutor: Pablo Ruiz y Picasso
Título: Retrato de Olga en un sillón
Fecha: 1917-18
Estilo: Época neoclásica
Técnica: Óleo sobre lienzo

Seguramente, a no ser que viváis debajo de alguna piedra, sepáis quién es Pablo Picasso, uno de los más celebres pintores españoles que vivió entre 1881 y 1973. Es reconocido sobre todo por lo rompedor que fue su arte tras una larguísima trayectoria de éxitos y conflictos con los que lidió haciendo gala siempre de una gran inteligencia y creatividad.

Quizá esa es la razón por la que sus obras de tintes más clásicos hayan pasado desapercibidos ante los atentos ojos que intentan extraer el significado del paradigmático Guernica o las sensuales Señoritas de Avignon. Por ello nos parece interesante desempolvar una de las obras de la época neoclásica que desarrolló Picasso durante los últimos años de la década de 1910 y el principio de los 20, coincidiendo con la relación sentimental que mantuvo con Olga Khokhlova.

picasso_pabloProveniente de Rusia y bailarina de la vanguardista compañía de Sergei Diaghilev, esta joven burguesa enamoró a Pablo Picasso con su belleza. La relación entre ambos la entabló el pintor pero se dice que ella se acercó al malagueño con intención de escalar posiciones social y económicamente, puesto que él gozaba ya de un buen estatus. Y es que, pese a pertenecer a una compañía que iba a la cabeza de las últimas tendencias del baile, la mentalidad y personalidad de Olga era puramente burguesa.

El cambio que esta relación provocó en Picasso fue radical, cambió la vida bohemia del autor por la del lujo y la máscara de las relaciones sociales con las que el pintor no se encontraba a gusto. Antes de conocerla pintaba en la corriente de la abstracción, pero se pasó al clasicismo que podía verse en las obras de su más tierna niñez. Estuvo atado a esta tendencia hasta que conoció a los surrealistas, que le ayudaron a liberar su subconsciente y acabaron por disolver la relación entre Olga y él.

En el retrato que tratamos hoy se puede ver a la figura de Olga distendida, con la mirada perdida, rostro serio y lánguida. Esta supone una idealización de la modelo, nada que ver con la intención que Picasso tenía en sus retratos. En el lienzo no hay ni rastro de la mujer dominante, fuerte, ambiciosa y altiva de la que se habla en las fuentes, parece una muñeca de porcelana incapaz de levantar la voz al genio de la pintura.

olga_khohlovaEl trabajo detallista del vestido, el mantón que se encuentra detrás de ella y el abanico suponen un trabajo soberbio por la captación de los pliegues descontextualizados de cualquier fondo, porque la representación de Olga no tiene ningún fondo en este caso.

Esta obra pertenece a los años de felicidad de la pareja, en la que la bailarina se encuentra en una posición inmejorable en la compañía y la suerte del amor le sonríe con su pareja. Posteriormente sufrirá una lesión en la pierna que la alejará para siempre de los escenarios profesionales y la convertirá en una aficionada al baile. También será la primera en casarse con Pablo Picasso y darle su primogénito varón, Paulo.

Desde entonces los retratos dejarán de ser tan delicados y comenzarán a mostrarla con el gesto de superioridad que según las fuentes tenía. Poco a poco, pintura a pintura, el artista y la bailarina fueron separándose hasta no quedar ni rastro del otro en sus vidas.

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