Del griego que pintaba paisajes en España

Aunque este mes de mayo ya hayamos hablado del Greco, hoy toca hablar de otra de los géneros pictóricos que cultivó a lo largo de su carrera. Por si no las habéis visitado, os invitamos a que leáis las entradas de 23 de enero, 6 de marzo, 3 de abril y 1 de mayo, porque este 2014 merece ser dedicado a este gran pintor que tan precioso legado dejó en nuestro país.

Pese a que en España tenemos una gran diversidad de paisajes a lo largo y ancho de la Península, durante el Renacimiento y en contraposición a otros países como ocurría con los paisajes flamencos. Se consideraba algo marginal y de segunda clase dedicar todo un lienzo a la representación de una ciudad o un campo aisladamente. Pero eso al Greco no le importó y dedicó dos lienzos a la ciudad de Toledo, aunque claro, con sus peculiaridades.

grecopaisaje1De 1604 a 1614, el Greco estuvo trabajando en Vista de Toledo, que es un lienzo pintado al óleo en un formato vertical de 121 centímetros de alto por 106 de ancho. Esta composición tiene un aspecto claramente manierista e incluso se podría considerar una obra que se encuentra a caballo entre el Manierismo y el Barroco porque sus formas deshechas y su movimiento, lo hacen una buena muestra del nuevo arte.

La representación que realiza de Toledo es muy personal y que encaja a la perfección con el resto de trabajos del artista. El punto de vista no es una vista aérea e igualitaria, si no que da al espectador una visión baja, cambiando la perspectiva canónica. La cartografía del Toledo que pinta no se corresponde con la real, llegando a inventar edificios atractivos y cambiando de lugar los existentes.

El uso de la luz se corresponde perfectamente con todas las obras del periodo en el que se encuentra, una iluminación trémula y fantasmagórica se apodera de la imagen. La imagen es abiertamente dramática con el uso de los colores verde, gris y azul con un brillo y acabado que se corresponde con los habituales del artista.

Aporta una ambientación oscura, pesada y agobiante en un paisaje dividido en dos planos. El superior se encuentra plagado de nubes que son realmente manchas de pintura con colores contrastados que establecen mucha diferencia con las colinas que coinciden con ellas en el plano. El inferior son edificios grisáceos que se alzan como si fueran sombras macizas de monumentos milenarios. La fuerza de la representación puede deberse a una reivindicación por parte del artista de la ciudad después de haber perdido la capitalidad en el reinado de Felipe II.

grecopaisaje2Por otro lado, en 1608 realiza el óleo sobre lienzo titulado Vista y plano de Toledo que tiene un formato horizontal de 132 centímetros de alto por 228 de ancho. En este caso, su representación de la ciudad es mucho más estilizada y menos dramática. Se ha dicho que su exactitud geográfica puede deberse a que la autoría de la obra no sea de Doménikos, si no de su hijo Jorge Manuel que se encuentra en primer plano.

La razón fundamental por la que se cree esta cuestión es por los grandes conocimientos del hijo del artista sobre arquitectura y que en esta obra se captan tan minuciosamente recogidos. Además la ordenación del plano tan racional y clara se corresponde más con la forma de trabajar de Jorge Manuel que con la del Greco. En este caso, el motivo de esta obra puede deberse a un encargo del Ayuntamiento.

En la obra podemos encontrar varias cuestiones de alto interés artístico, encontrando la representación de la figura simbólica del Tajo con una cornucopia y un cántaro, que se mantuvo en la tradición manierista. También es interesante el grupo que encuentra en lo alto del lienzo, donde puede reconocerse a la Virgen con un séquito de ángeles que portan la casulla de San Ildefonso, el patrón de la ciudad de Toledo.

Para terminar, es imposible no señalar lo moderna que es esta obra, pese a los siglos que nos separan de ella. Las nubes arreboladas y el sentimiento puro que rodea estas dos representaciones, pueden dejar desarmados tanto a un hombre del siglo XVII como a uno del XXI. Eso es lo más especial del Greco, que nunca deja de sorprender e influenciar a grandes maestros de la pintura.

Anuncios

Un pensamiento en “Del griego que pintaba paisajes en España

  1. Pingback: Del griego que no pudo ser olvidado | Murmullos en la sala

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s